23.3.11

El final de la historia interminable


A lo largo de estos últimos 6 meses hemos cambiado 3 veces el sitio de la boda (tanto iglesia como lugar de la cena). Lo sentimos, sabemos que ha sido un mareo. Pero a día de hoy la búsqueda ha pasado, finalmente, de un desespero a una anécdota graciosa: momento para contarlo en el blog!

Partimos de las variables de siempre: Variable 1: queremos una boda pequeña, rodeados de familia y amigos. Pero tenemos una familia grande y mucha gente con la que compartir este momento, asique lo más íntimo que lo hemos podido hacer son 210 personas. Variable 2: Pese a que el Club de Pesca de Cartagena de Indias es una opción muy tentadora, nosotros queríamos Moraira desde el principio, preferiblemente el Club Náutico.

Fuimos a hablar con el restaurante del Club Náutico y, salvo un primer momento de euforia del encargado, pronto comenzaron los primeros problemas de una larga lista de "peros" y pegas. Nos pusiéramos como nos pusiéramos todos no cabíamos, y la cocina tenía solamente capacidad para 180 personas. Que si las sillas eran todas diferentes, las mesas muy estrechas, no había vajilla y cubertería suficiente...eso por no hablar del desastre que sería si llegara a llover (de ahí la importancia del calendario zaragozano). Por otro lado la junta de socios del Club, con miedo a que se convirtiera en un enclave de bodas-bautizos-y-comuniones no quiso que pusiéramos una carpa en los pantalanes y montásemos la cena en la explanada (léase parking). 

Además, queríamos que la ceremonia fuese en una ermita  preciosa, pero que se encouentra justo al lado de una pista de karts. Con el ruido de los coches no habría manera de seguir la misa.

Con todos estos inconvenientes decidimos buscar por los alrededores de Moraira y  encontramos Villa Concha, una casa preciosa con unos jardines donde no habría problemas de espacio, además tenía una capilla: y de esta forma podríamos hacerlo todo en el mismo sitio. Cuando ya nos habíamos convencido de que era  la mejor opción y  decidida la decoración, la cena, el transporte etc. nos enteramos de que el arzobispado era reacio a las ceremonias en espacios privados y que dejaban esta decisión a los párrocos. El de Beniarbeig (circunscripción de Villa Concha) nos dijo desde el primer momento que de ninguna de las maneras, pero encontramos a otro que si accedió (y le bautizamos como el sacerdote flexible). Felices publicamos en el blog que nos casábamos en la capilla de Villa Concha, pero  la alegría duro sólo un par de semanas, hasta que el sacerdote flexible se dio cuenta de que Villa Concha no estaba dentro de su zona parroquial y de que la decisión no era del que celebraba el matrimonio, sino del señor párroco de la zona. Intentar convencer al de Beniarbeig era como darse cabezazos contra un muro y no encontrábamos ninguna iglesia en los pueblos de alrededor en el que cupiéramos todos. Y quedaban 3 meses!

Ya a la desesperada volvimos a plantearnos Moraira, nuestra casa es definitivamente pequeña para tantos, pero ¿y el jardín del vecino? Y sí, fui a  ver al vecino, con el que nos habríamos cruzado una vez en cuatro años, un holandés al que probablemente el hecho de que le quisieran alquilar su jardín para una boda le pareció lo más chocante que le habrían propuesto en la vida. Pero, aun así, ya le tenía casi en el bote cuando preguntó que cuantos seríamos. En el momento en el que se enteró del número de invitados puso cara de espanto y ahí se acabaron las negociaciones y nuestras esperanzas de hacerlo en su jardín.

¿Y si lo hacemos en la bajadita de casa? ¿quién conoce al alcalde?¿y si volvemos a preguntar al gerente del club náutico si lo podemos hacer en la explanada (léase parking)? Por preguntar… y por preguntar accedió y nuestra suerte cambió porque encima retrasaron una semana moros y cristianos y no tendremos problemas de incompatibilidades con los horarios de las misas de la iglesia así que colorín colorado este cuento, esperemos, que se haya acabado.

CONCLUSIÓN: 11 de junio a las 19.00, Iglesia de la Virgen de los Desamparados de Moraira, cena en el club nautico.

5 comentarios:

  1. Entonces, al final, la boda...dónde es?!?!?!

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    1. A saber, menuda mariconada de blog.

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  2. espero que esto sea una broma!

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  3. que bien, ahora ya podemos reír a gusto...

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